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domingo, 24 de abril de 2016

Robin Hood, mito o historia?

Pues la bolsa o la vida, señor!!


Robin Hood o Robin de los bosques o Robin de Sherwood, es una figura arquetípica del folklore Inglés, donde su historia se origina en tiempos medievales, pero su significado permanece en la cultura popular donde se lo conoce por su famoso “robar a los ricos para darle a los pobres” y su lucha contra la injusticia y tiranía. Su banda incluía un trío de forajidos seguidores y colegas llamados “los hombres felices”.
 
 

El origen de la leyenda parece estar basado en algunos bandidos de la época o historias de forajidos, como la de Hereward el despierto, Eustace el monje, Fulk Fitz Warin y William Wallace. Hay un número de teorías que atentan identificar a un Robin Hood histórico, pero por varias razones (como lo popular del nombre en la edad media) es muy dificil saber a ciencia cierta de que no se trate más que de una leyenda.

sábado, 19 de diciembre de 2015

Birkebeinerrennet

Salvando Reyes e inventando carrerillas...


El esquí de fondo es el deporte nacional de Noruega y una de sus tradiciones históricas más apreciadas. Tanto, que todos los años celebran la carrera Birkebeinerrennet, una de las más difíciles y más antiguas maratones de esquí de fondo del mundo, con miles de participantes y 54 Km. de longitud, que deben ser esquiados solamente con la técnica clásica.

Todos los participantes deben llevar una mochila con un peso mínimo de 3,5 kg de peso, que se supone que refleja el peso del bebé que se convirtió en el rey Haakon IV de Noruega; y se usa la técnica clásica, porque fue la que utilizaron dos guerreros que allá por 1206 lograron salvar la vida del hombre que luego reinaría. Aunque el origen del esquí nórdico temprano se encuentra en las distintas razas modernas que habitaron Noruega y Suecia, estas carreras de esquí, hasta llegar a la propia disciplina olímpica, siempre se han inspirado en relatos históricos de esquí medieval practicado en los respectivos países.

Y la narración más antigua sin duda es la famosa historia del año 1206, durante una guerra civil en la Noruega medieval. A finales del siglo XII, Noruega había sufrido una serie de guerras civiles provocadas por las vagas normas de sucesión.
Considerado como el más débil y formado mayoritariamente por campesinos, el clan de los Birkebeiners del norte (significa piernas de abedul, porque se forraban las piernas con su corteza), estaban en guerra contra una facción rival conocida como los Baglers, del sur del país, comerciantes y muy ricos (de los que siempre pagan sus deudas).

A raíz de la muerte de Haakon III, jefe Birkebeiner, Inga de Varteig, su consorte, dio a luz un hijo después de su fallecimiento, alegando que el rey era su padre. Ella estaba en territorio hostil controlado por los Baglers en ese momento. Sin más herederos legítimos, era la ocasión perfecta para el clan del sur de reclamar el trono. Siempre y cuando el joven Haakon no sobreviviera.

Cuando se enteraron de la cacería del niño, su madre decidió huir con un puñado de guerreros y el pequeño hacia Trondheim, un refugio seguro en territorio Birkebeiner. Pero se encontraron con una terrible tormenta de nieve y se perdieron.
Para proteger al niño, dos de los esquiadores más hábiles esquiaron con él a cuestas en durísimas condiciones por las montañas de alrededor de Lillehammer, logrando llegar a un refugio para salvarle de una muerte segura.

Desde 1932, la carrera Birkebeinerrennet rinde homenaje a este relato histórico y a estos dos esquiadores llamados Torstein Skevla y Skjervald Skrukka, pues el pequeño príncipe Haakon Håkonsson se convertiría en Haakon IV, uno de los mejores reyes que Noruega ha tenido, pues puso fin a las guerras civiles y bajo de su cetro el país alcanzó sus mayores días de gloria en la Edad Media.

Y proximamente podremos disfrutar la pelicula basada en este hecho, pueden visitar la fuente para mas información aquí.


Poster oficial.






domingo, 25 de octubre de 2015

De Caballeros y finas Damas.

Si alguna vez vieron la pelicula "Una historia de Caballeros" (A Knight's Tale, sabrán que el caballero principal se apropio del nombre de Ulrich Von Liechtenstein en orden para poder justear en el circuito del torneo y ganar la mano de su bella dama. Lo que ustedes quizas no saben es que parece ser que realmente existio ese caballero de 30 años llamado Ulrich Von Liechtenstein (1200 – 1278), que paso su juventud justeando para ganar el corazón (y cuerpo) de una caprichosa dama, y escribio un libro sobre ello. El libro de Ulric es simplemente llamado "Servicio a la Dama" y trata sobre una facinante historia de torneos, damas y un amor no correspondido (o simplemente lujuria).




Otros datos: Nació en 1200 en Murau, ubicado en la actualidad en Austria. Después de la formación noble usual como paje y escudero del margrave Heinrich de Istria, fue nombrado caballero por el duque Leopoldo VI de Austria en 1223. Líder de la nobleza de Estiria, intervino en la absorción de Estiria por el Imperio Habsburgo, y se convirtió en gobernador de Estiria. Aparece mencionado como senescal de Estiria (1244-1245) y como mariscal (1267-1272). Fue propietario de tres castillos, uno de ellos en Lichtenstein, cerca de Judenburg.
Ulrich está aquí representado como caballero en un torneo, con el ícono de la dama Venus (con una flecha de amor y una antorcha). Viajando asi simbolizado había emprendido un largo viaje.

domingo, 1 de marzo de 2015

Maldita Castilla!

Una aventura arcade de terror y caballería.

 

 

Libera tu reino... ¡Por Dios y por Castilla!


El lamento de una joven bruja ha sido transformado en una llave para los demonios. Guía a Don Ramiro a través de las condenadas tierras de Tolomera y expulsa el mal que ha invadido el Reino de Castilla.
Maldita Castilla es un juego de acción lineal, creado a base de mitología medieval española y europea. El estilo gráfico es crudo, dibujado pixel a pixel con una paleta de colores limitada, como en los viejos tiempos, y mostrado a través de un efecto de monitor viejo y mal cuidado. Además, Gryzor87 ha creado la música emulando el sonido del chip Yamaha YM2203, con lo que el juego cuenta con sonido de arcade real.
Rinde homenaje a los grandes clásicos de las recreativas de entre 1985-1987 como Ghost'n'Goblins, Tiger Road, Black Tiger, Shinobi, Rygar, Karnov, Trojan… cogiendo influencias de pinturas y lugares de la España medieval, e inspirado mejor libro de caballería de todos los tiempos: El Amadís de Gaula.




 Caracteristicas del fichín:
  • Aspecto y jugabilidad de un Arcade de 1985-1987
  • 6 niveles, 14 bosses y más de 40 enemigos
  • 50 minutos de gameplay
  • 4 finales diferentes basados en méritos y secretos
  • Escenarios, personajes y criaturas basados en mitos medievales españoles y del resto de Europa


Descargas

 

 Maldita Castilla 1.1 (Windows)

Maldita Castilla 1.0 (Linux)

Maldita Castilla Posters (Pdf)

Maldita Castilla Manual (Pdf)



Disfruten de este nostalgico fichín en este domingo lluvioso, au revoir!


Sitio del creador LocoMalito

jueves, 11 de diciembre de 2014

La Compañia Negra

Aventuras y desventuras de un puñado de bastardos...

Hace tiempo atrás comencé un pequeño proyecto personal que englobaría texto e ilustración de mi autoría, presentado a modo de lamina coleccionable e imprimible, serian como mini relatos de las vivencias de un grupo de curtidos mercenarios en la fantástica Edad Media, sin distinción de raza ni credo, solo fintas, mandobles y castañazos al por mayor. Todo surgió de la idea de crear algo, que de mozuelo me hubiera encantado leer y lastimosamente nunca me topé con ello, bueno e aquí que luego de algunas vueltas y contratiempos ahora estamos en posición de ir entregando de tanto en tanto estas laminillas pequeñas pero llenas de cariño y acción, para todo aquel que se regocije leyendo un par de lineas y a poco le agrade, si eso pasa, ya habré cumplido mi cometido. Esta primera como no podía ser de otra manera va dedicada a mi rebelde madre que leía estos textos y que a pasado a mejor vida a principios de mes, señora nos estaremos viendo en un tiempo. Buena fortuna.



jueves, 3 de julio de 2014

La noche cae sobre Centinela. de Boali.

No sonaba música en la taberna sin nombre de Centinela. De hecho, casi no había ruido a excepción de los discretos y cautelosos murmullos de la conversación, los suaves pasos de la camarera sobre la piedra y los delicados sonidos que emitían los clientes habituales al comer y beber, las lenguas lamiendo sus jarras y los ojos que no se fijaban en nada en especial. Si alguien hubiera estado menos ocupado, la imagen de la joven guardia roja cubierta por una delicada capa de terciopelo negro podría haberle causado sorpresa. O incluso sospecha.
Y así, aquel extraño personaje, que se encontraba fuera de lugar en una bodega tan modesta que, por no tener, no disponía ni de cartel, se fundía con las sombras.
“¿Eres Jomic?” El corpulento hombre de mediana edad, de rostro avejentado, miró hacia arriba para afirmar después con la cabeza. Volvió a su bebida. La joven tomó asiento a su lado. “Me llamo Haballa”, dijo mientras sacaba una pequeña bolsa de oro que colocó cerca de su jarra. “Seguro”. Gruñó Jomic buscando de nuevo su mirada. “¿A quién quieres que mate?” Ella no se apartó, se limitó a preguntar: “¿Este es un lugar seguro para hablar?”  “Aquí a nadie le importan los problemas de los demás, solo se preocupan por los suyos. Podrías quitarte la coraza y bailar con los pechos desnudos sobre la mesa y nadie te haría ni caso”, sonrió el hombre. “Así que, ¿a quién quieres que mate? “En realidad, a nadie”, dijo Haballa. “La verdad es que quiero que alguien… desaparezca durante un tiempo. No quiero que resulte herido, ¿entiendes? Por eso necesito la ayuda de un profesional. Me han dado muy buenas referencias de ti”. “¿Con quién has hablado?”, preguntó Jomic con voz de aburrimiento, volviendo de nuevo a su bebida. “Con el amigo de un amigo, de un amigo, de un amigo”. “Uno de esos amigos no sabe de lo que está hablando”, refunfuñó el hombre. “Ya lo he dejado”. Haballa sacó en silencio una bolsa de oro y luego otra, colocándolas cerca del codo del hombre. Él la miró un momento y, a continuación, extrajo el oro y se puso a contarlo. Mientras lo hacía, le preguntó: “¿Quién quieres que desaparezca?” “Un momento”, sonrió Haballa sacudiendo la cabeza, “antes de que hablemos de los detalles, quiero estar segura de que eres un profesional, de que no le harás mucho daño a esa persona y de que serás discreto”. “¿Quieres discreción?”, preguntó el hombre, e hizo una pausa en el recuento de monedas. “Está bien, te contaré uno de mis antiguos trabajitos. Fue hace… por Arkay, casi no puedo creerlo… más de doce años y yo soy el único que queda con vida de todos los que tenían que ver con aquel trabajo. Es bastante anterior a los tiempos de la Guerra de Betony, ¿te acuerdas?”  “Yo solo era un bebé”. “Claro que lo eras”, sonrió Jomic. “Todo el mundo sabe que el rey Lhotun tenía un hermano mayor, Greklith, que murió ¿no? Y luego tenía una hermana mayor, Aubki, que se casó con ese tipo, con el rey de Salto de la Daga. Sin embargo, la verdad es que tenía dos hermanos mayores”. “¿En serio?”, los ojos de Haballa brillaron de interés. “No te miento”, rio entre dientes. “El primogénito del rey y la reina era un tipejo debilucho y enclenque que se llamaba Arthago. Sea como sea, ese príncipe era el heredero al trono, lo que no les hacía demasiada gracia a sus padres. Pero después la reina parió a otros dos príncipes, que eran un poco más apañados. Entonces fue cuando me contrataron a mí y a mis chicos para que pareciera como que se lo había llevado el Infrarrey o algo así”.  “¡No tenía ni idea!”, susurró la joven. “Por supuesto que no, esa es la clave”, afirmó Jomic moviendo la cabeza. “Discreción, como me has dicho. Metimos  al chaval en un saco y lo dejamos en el fondo de unas antiguas ruinas, y se acabó. No hubo líos. Tan solo éramos un par de tíos, un saco y un garrote”. “En eso es en lo que estoy interesada, en la técnica”, dijo Haballa. “Mi… amigo, al que necesito que se lleven, también es débil, como aquel príncipe. ¿Para qué era el garrote?” “Es una herramienta. Muchas de las cosas que eran buenas en el pasado ya no se utilizan, solo porque la gente, hoy en día, prefiere que sea fácil de usar a que funcione bien. Deja que te explique: los principales centros de dolor en el cuerpo de un hombre normal son setenta y uno. Los elfos y los khajiitas son más sensibles y todo eso, así que tienen tres y cuatro más cada uno. Los argonianos y los sload, tienen como cincuenta y dos y sesenta y siete”, contó Jomic, mientras apuntaba con su corto y chato dedo cada región en el cuerpo de Haballa, “seis en la frente, dos en la ceja, dos en la nariz, siete en la garganta, diez en el pecho, nueve en el abdomen, tres en cada brazo, doce en la ingle, cuatro en la mejor pierna y cinco en la otra”.  “Suman sesenta y tres”, respondió Haballa. “No, seguro que no”, gruño Jomic. “Sí, ese es el total”, respondió la joven gritando, indignada ante la idea de que sus habilidades matemáticas se pusieran en duda: “seis más dos, más dos, más siete, más diez, más nueve, más tres por un brazo y tres por el otro, más doce, más cuatro y más cinco son sesenta y tres”. “Me habré olvidado de alguno”, dijo Jomic encogiéndose de hombros. “Lo importante es ser hábil con el bastón o el garrote, tienes que dominar esos centros de dolor. Si lo haces bien, con un golpecito suave puedes matar o noquear a alguien dejándole como mucho un cardenal”.“Fascinante”, sonrió Haballa. “¿Y alguna vez lo ha averiguado alguien?”  “¿Por qué habrían de hacerlo? Los padres del niño, el rey y la reina, están ya los dos muertos. Los otros hijos siempre pensaron que a su hermano se lo llevó el Infrarrey. Eso es lo que piensa todo el mundo. Y todos mis compañeros están muertos”. “¿Por causas naturales?”  “En la bahía nunca pasa nada natural, lo sabes, ¿no? A un tipo lo absorbió uno de esos selenu. Otro murió de la misma plaga que se llevó a la reina y al príncipe Greklith. El otro murió apaleado por un ladrón. Tienes que hablar bajo, mantenerte fuera de la vista, como yo, si quieres seguir con vida”. Jomic terminó de contar las monedas. “De verdad debes de querer que este tipo se quite de tu camino. ¿De quién se trata?” “Será mejor que te lo enseñe”, dijo Haballa, poniéndose de pie. Sin mirar atrás, salió dando zancadas de la taberna sin nombre. Jomic apuró su cerveza y salió. La noche era fría, soplaba un viento desenfrenado que levantaba oleaje en las aguas de la bahía de Iliac y propulsaba a las hojas para que salieran volando como si de añicos arremolinados se tratase. Haballa salió del callejón próximo a la taberna y le un gesto. Cuando él se acercó, la brisa sopló abriendo su capa y revelando la armadura que llevaba debajo y el blasón del rey de Centinela. El hombre gordo trató de echarse hacia atrás para escapar, pero ella era demasiado rápida. En un abrir y cerrar de ojos, se encontró de espaldas en el suelo del callejón con la rodilla de la mujer presionándole la garganta con fuerza. “El rey ha pasado muchos años desde que subió al trono buscándote a ti y a tus colaboradores, Jomic. No me dio instrucciones específicas de qué hacer si te encontraba, pero me has dado una idea”. De su cinturón, Haballa sacó una pequeña y sólida porra. Un borracho que había salido del bar, oyó un gemido de dolor acompañado de un suave susurro que provenía del oscuro callejón: “Esta vez, vamos a llevar mejor la cuenta. Uno. Dos. Tres. Cuatro. Cinco. Seis. Siete…
Historia perteneciente a uno de los libros de The Elder Scrolls V.

martes, 17 de junio de 2014

La cinta dorada al mérito, de Ampyrian Brum.

Era una mañana de principios de primavera, la pálida luz del sol se filtraba a través de la niebla matutina que flotaba entre los árboles mientras Templer y Stryngpool se abrían camino hasta el claro. Ninguno de los dos había vuelto a Roca Alta, y menos aún a sus bosques favoritos, en cuatro años. Los árboles
habían cambiado muy poco, si es que lo habían hecho.Welsh_Longbow_Archers Stryngpool tenía ahora un bonito bigote rubio, estirado y dado forma con cera, y Templer parecía ser una criatura totalmente distinta al joven que buscaba aventuras en la antigua arboleda. Era mucho más callado, como si además de las del exterior, también tuviera cicatrices internas.
Cada uno llevaba un arco y un carcaj con sumo cuidado mientras caminaban entre los conjuntos de enredaderas y ramas.
“Esta es la senda que llevaba a tu casa, ¿no, amigo?”, preguntó Stryngpool.
Templer echó un vistazo a la maleza y asintió antes de continuar. “Ya decía yo”, dijo Stryngpool riéndose. “Lo recuerdo porque solías recorrer este camino cada vez que te sangraba la nariz. Sé que no te sentirás ofendido si te digo que es increíble que hayas acabado siendo soldado”. “¿Cómo está tu familia?”, preguntó Templer.
“Igual. Puede que un poco más presuntuosa, si es que eso es posible. Obviamente querían que volviera de la academia, pero esto no es para mí. Al menos no hasta que reciba mi herencia. ¿Has visto que tengo una cinta dorada al mérito en tiro con arco?” “¿Cómo no iba a verla?”, dijo Templer.
“Oh, sí, casi se me olvida que mi familia la puso en el gran salón, muy ostentosamente. Supongo que se ve a través de la ventana. Es estúpido, pero espero que los campesinos se hayan quedado impresionados”.
Se abrió un claro ante ellos en el que la niebla se había posado sobre la hierba, envolviéndola con su vapor frío y opaco. Los blancos hechos de saco estaban colocados en un semicírculo, a varios metros de distancia, como si fueran centinelas.
“Has estado practicando”, afirmó Templer.
“Sí, un poco. Tan solo llevo unos días en la ciudad”, dijo Stryngpool con una sonrisa. “Mis padres me dijeron que llegaste hace una semana”.
“Eso es. Mi unidad acampó a unos kilómetros al este y quise visitar mis antiguos lugares favoritos. Han cambiado mucho. No pude reconocer casi nada”. Templer miró hacia abajo, al amplio valle vacío y labrado que se extendía varios kilómetros a la redonda. “Parece que es una buena plantación”.
“Mi familia se ha extendido bastante desde que se fue la tuya. Creo que se discutió sobre si dejar sin derribar tu antigua casa, pero parecía algo un poco sentimental. Especialmente porque debajo había suelo fértil”.
Stryngpool tensó cuidadosamente su arco. Se trataba de una preciosa obra de arte, de oscuro ébano rodeado por filigranas de plata, fabricada a mano para él en Quietud. Vio cómo Templer tensaba el suyo y sintió una punzada de lástima. Era un utensilio desgastado y triste, unido por tiras de tela.
“Si así es como te enseñaron a tensar el arco, necesitáis algunos consejeros de la academia en ese ejército vuestro”, dijo Stryngpool tan amablemente como pudo. “La cuerda sin tensar se supone que tiene que parecer una X dentro de una O. La tuya parece una Z dentro de una Y”.
“A mí me funciona”, dijo Templer. “Te advierto que no puedo quedarme practicando toda la tarde. Debo unirme a mi unidad esta noche”.
Stryngpool empezó a sentirse molesto con su viejo amigo. Si estaba enfadado porque su familia había perdido sus tierras, ¿no podía decirlo sin más? ¿Para qué había vuelto al valle entonces? Observó cómo Templer colocaba su primera flecha apuntando al blanco y tosió. “Lo siento, pero no puedo devolverte al ejército en buena fe sin enseñarte algo nuevo. Existen tres tipos de agarres: de tres dedos, de pulgar e índice, y de pulgar y dos dedos. Después está el agarre con el pulgar, que es el que a mí me gusta, pero mira”, dijo Stryngpool enseñándole la pequeña lengüeta de cuero que estaba sujeta a la cuerda de su arco, “necesitas una cosa de estas o te arrancarás el pulgar”.
“Creo que prefiero mi método estúpido”.
“No seas terco, Templer. No me dieron la cinta dorada al mérito por nada. Demostré cómo disparaba tras un escudo, de pie, sentado, de cuclillas, arrodillado y a caballo. Es una información práctica que te doy como muestra de nuestra amistad, la cual yo al menos no he olvidado por completo. Por la dulce Kynareth, me acuerdo de cuando eras tan solo un pequeño y empalagoso jovenzuelo que deseaba que lo guiaran con honradez”.
Templer miró a Stryngpool un momento y, bajando su arco, le dijo: “Enséñame”. Stryngpool se relajó, librándose de las tensiones que había acumulado. Hizo sus ejercicios, estirando su arco hasta la ceja, el bigote, el pecho y el lóbulo de la oreja.
“Hay tres formas de disparar: tirar de la cuerda y soltarla en un solo movimiento continuo, como hacen los bosmer; arrastrar tirando ligeramente con una pausa antes de lanzar, como hacen los khajiitas; o tirar parcialmente de la cuerda, hacer una pausa y terminar de tirar”, Stryngpool disparó la flecha al centro del blanco con una precisión impecable, “para luego soltar, que es la que yo prefiero”.
“Muy bien”, dijo Templer.
“Ahora tú”, dijo Stryngpool. Ayudó a Templer a elegir la forma de agarre, a colocar la flecha correctamente y a apuntar. La cara de Templer se iluminó con una sonrisa… Era la primera vez en toda la tarde que Stryngpool veía una expresión infantil en aquel rostro marcado por la guerra. Cuando Templer soltó la flecha, esta salió disparada, pasó por encima del blanco y se perdió de vista en dirección al valle.
“No ha estado mal”, dijo Templer.
“No, no ha sido un mal tiro”, dijo Stryngpool volviendo a un tono cordial. “Si practicas, serás capaz de centrar más tu puntería”.
Los dos tiraron varias veces más de práctica antes de separarse. Templer comenzó la larga caminata hacia el este, en dirección al campamento de su unidad, y Stryngpool atravesó los bosques hasta el valle y la mansión familiar. Tarareaba una cancioncilla que había aprendido en la academia mientras pasaba por el gran jardín y se acercaba a la puerta principal, orgulloso de haber ayudado a su amigo. Se le pasó completamente por alto que el gran ventanal estaba roto. Sin embargo, nada más entrar en el gran salón, vio que el tiro errado de Templer había acertado justo en su cinta dorada al mérito.
Cuento perteneciente a The Elder Scroll V: Skyrim.

lunes, 16 de junio de 2014

Black Death. la peste vuelve, y con ganas…

Una de Sean Bean que no todos conocen...

En la inglaterra medieval caida bajo la sombra de la muerte negra, un joven monje llamado Osmund queda en cargo de guiar a un temido caballero, Ulric y su grupo de mercenarios hacia un pueblo ubicado en un remoto pantano. La mision es dar caza a un nigromante que segun habladurias esta volviendo muertos a la vida. Atormentado entre su amor por Dios y el amor de una joven mujer, Osmund descubre al nigromante, una belleza misteriosa llamada Langiva, luego que esta revele su satanica identidad y ofresca a Osmund el deseo de su corazon, el horror de su viaje comienza. Bien este es un poco la sinopsis del film, protagonizado por Sean Bean como Ulric (lo recordamos como el Boromir de El señor de los anillos) y el desconocido Eddie Redmayne como Osmund. La verdad el film la merece, diria que con un poco mas de dinero de producción estariamos ante un film para partir madres, toda una gozada para los que disfruten de una pelicula de genero medieval, con un buen y diverso grupo de mercenarios duros como clavos de ataud dando fintazos a diestra y siniestra. Muy recomendada.
Una dura compañia de espadas de alquiler.






Aqui les dejo el trailer para que se vayan relamiendo.

domingo, 15 de junio de 2014

Mujeres piratas 1° parte, por que ellas tambien saqueaban desde antes.

Por que su servidor esta de buen humor hoy le dedicaremos este post a las mujeres piratas que asolaron los siete mares a lo largo de la historia, con ustedes estas pícaras mozuelas.


Anne Bonny, junto con Mary Read, fueron las dos mujeres piratas más famosas del siglo XVIII, aunque no fueron las únicas de la historia. Había también la irlandesa Grace O’Malley, llamada “Graine Mhaol” debido a su pelo corto; Ching Shih, la reina de los piratas chinos que tomó el control de la enorme flota pirata de su último marido cuando lo mataron en un tifón en 1807; Charlotte De Berry de Inglaterra; Fanny Campbell de Massachusetts; y la despiadada Ann Mills.

Anne Bonny

Los orígenes de Anne

Anne Cormac nació en County Cork, en 1698, como hija ilegítima de un importante abogado irlandés, William Cormac y de la criada de la familia, Mary Brennan. Después del escándalo, sus padres marcharon a Charleston donde su padre ejerció como abogado y se convirtió en un rico comerciante.

Anne era una niña con mucho temperamento que montaba a caballo y usaba las pistolas mejor que muchos muchachos de su edad. El genio de Anne era bien conocido y se cuenta que cuando era una adolescente apuñaló a una criada inglesa de la plantación con un cuchillo de carnicero.
Aburrida de la vida tranquila en la plantación de su padre, Anne buscó nuevas aventuras y se enamoró de un antiguo pirata llamado James Bonny. Se casó con él y adoptó así el nombre de Anne Bonny. Al parecer, James había planeado robar la plantación de Guillermo Cormac a través del matrimonio con su hija, pero el padre de Anne lo descubrió y la desheredó. La leyenda cuenta que como venganza, Anne quemó la plantación de su padre, aunque este hecho no consta en ningún documento de la época.

Una nueva vida como pirata

Anne Bonny, Mary Read y "Calico" Jack Rackam.
James Bonny se llevó a Anne a las Bahamas, a New Providence (actualmente Nassau), donde se convirtió en el informador del gobernador Woodes Rogers en su lucha contra los piratas. Al poco tiempo, Anne le abandonó por John “Calico Jack” Rackham, un antiguo pirata que había obtenido un perdón real. Jack le compraba regalos y le instó a abandonar a su marido por él. Parece ser que Calico ofreció dinero a James Bonny para comprar la libertad de Anne, pero James recurrió al gobernador para retenerla. Entonces Anne y Jack decidieron huir y volver a la piratería.
Cuando Anne se quedó embarazada, Calico Jack la llevó a Cuba y la dejó en compañía de unos amigos para dar a luz a su hijo. Anne esperaba tener una niña que la ayudara a establecerse en tierra, pero el bebé nació dos meses antes de lo previsto y murió al cabo de una hora de nacer. Anne estaba destrozada por la pérdida de su hija cuando Jack la fue a buscar y se la llevó a New Providence para que se recuperara.

Su encuentro con Mary Read


Mary Read.
Anne vestía ropas masculinas, era experta en el manejo de las pistolas y del machete y era considerada tan peligrosa como cualquier hombre pirata. Jack acogía a marineros de barcos capturados como tripulación forzosa para sus barcos. Un joven marinero capturado llamado Mark Read resultó ser una joven inglesa cuyo nombre era Mary Read. Rackhan permitió a Mary continuar con su disfraz y unirse al grupo. Ambas se hicieron muy famosas por sus múltiples hazañas en el mar y por demostrar más valor que muchos hombres, la cual cosa se demostró en su última batalla.
En octubre de 1720, la recompensa por sus cabezas era bastante elevada. El gobernador de Jamaica se enteró de la presencia de Calico y envió un barco armado para capturar al capitán y a la tripulación. La nave de Calico, llamada “Revenge” (Venganza), fue cogida por sorpresa y solamente Anne y Mary lucharon en cubierta mientras los demás piratas se emborrachaban en sus camarotes.

Salvadas por su embarazo

Anne y Mary Read también fueron capturadas pero confesaron ser mujeres ante el tribunal y abogaron por ser juzgadas separadamente de los hombres. Tanto Anne como Mary conocían la ley inglesa que prohibía colgar a una mujer embarazada y por eso hicieron llamar a un doctor que confirmó que ambas eran mujeres y que estaban embarazadas de unos seis meses. Entonces el tribunal ordenó que serían juzgadas por separado después de que dieran a luz, pero igualmente fueron condenadas a la horca.
Mary Read escapó de la horca al morir de una fiebre mientras estaba en la cárcel. Anne, sin embargo, recibió varios aplazamientos de su ejecución hasta que misteriosamente desapareció de los expedientes oficiales. Hay diferentes teorías sobre su supuesto final. Se cree que su padre, que tenía contactos en la isla, perdonó a su hija y la rescató para traerla de nuevo a Carolinas, donde le consiguió un nombre nuevo y una nueva vida a sus 20 años. Pero hay otras teorías que afirman que volvió con su marido, o incluso existe el mito de que se hizo monja.

Grace O’Malley


Grace O'Malley
Gráinne Ní Mháille (1530 – 1603), también conocida como Granuaile o Gráinne Mhaol, conocida en inglés como Grace O’Malley, es una figura importante del folkrore irlandés. O’Malley es a veces conocida como “La Reina del Mar de Connaught”. Grace controlaba gran parte de la costa oeste de Irlanda, basándose en la piratería y el comercio para hacer sus fortunas. El poder y la fama llegó a ser tan grande, que se reunió finalmente con Isabel de Inglaterra, en una de las reuniones con más historia del siglo 16.
Hija de una marina mercante de éxito, Grace O’Malley se cree que nació alrededor de 1530. Su padre era el influyente presidente del clan O’Malley, y Grace se cree que han tenido algún tipo de educación formal. En alrededor de 16, la familia Grace entró en ella en un matrimonio político con el clan poderoso O’Flaherty, que dio lugar a tres niños. La gracia es que se cree fue muy carismático y popular, y después de la muerte de su marido, muchos miembros del clan O’Flaherty eligió a abandonar sus hogares ancestrales y unirse a ella en su castillo en la isla Clare. Sin embargo, fue despojado de algunas de sus propiedades que le corresponde por sus rivales, un error que no permitía a pasar una segunda vez.
O’Malley fue un gobernante natural, y decidió ampliar sus participaciones por casarse por segunda vez. Después del primer año de matrimonio terminó, Grace se divorció de su marido y logró tormenta y se aferran a la importancia estratégica Rockfleet Castillo, que había pertenecido a su marido. Grace O’Malley se cree que han tenido al menos un hijo de este breve matrimonio, y puede haber tenido otros fuera del matrimonio. Método más rentable de la mujer poderosa de ingresos se basa en una política similar a la de los territorios controlados Inglés. Grace empleado docenas de buques al impuesto sobre un buque se encuentra en sus aguas territoriales.
El impuesto de recogida de los buques se les dio órdenes para obtener el dinero por cualquier medio, incluida la violencia extrema. Debido a su conocimiento superior de la costa irlandesa, los buques de Grace fácilmente podía escapar cualquier acción de venganza. Una leyenda famosa sobre Grace O’Malley ocurrido durante su matrimonio con Donal O’Flaherty. Donal se cree que ha sido muy arrogante, de haber tomado un castillo del Clan de Joyce y se jactó mucho sobre ella. El sulky Joyce llamado Castillo de la fortaleza de gallo, pero el nombre fue cambiado después de la muerte de Donal. Cuando el clan Joyce intentó hacerse con el castillo de nuevo de la Gracia, que fueron severamente golpeados, ya que había subestimado sus habilidades. Posteriormente, el castillo fue renombrado a nivel local el castillo de Gallina. Durante el gobierno de Grace, el dominio de Inglés en Irlanda se convirtió cada vez más generalizado y el gobierno Inglés no estaba satisfecho con hazañas O’Malley. En 1593, tres de los familiares de Grace fueron capturados por los británicos, y Gracia aprovechó la oportunidad peligroso de ir a Inglaterra para reunirse con la reina sobre su liberación. Lo conocido, la reunión tuvo lugar en América, como Grace O’Malley no hablan Inglés y Elizabeth no habló Gaelic. Muchas historias y las canciones se han escrito sobre la larga conversación entre las dos mujeres, una que gobernó en nombre y la otra, que gobernó simplemente por la fuerza. Aunque no hay transcripciones de las conversaciones existen, Isabel ordenó la liberación de los familiares de Grace y realizó varias ofertas de otros con ella.
A pesar de la firma de acuerdos con Elizabeth a cesar toda actividad pirata contra el Inglés, Grace O’Malley rompió sus promesas sobre la educación que Isabel no se pegaba a su algunos de sus negocios. Se cree que han muerto en 1603, el mismo año que su contemporáneo británico. Grace O’Malley es una figura legendaria en Irlanda hoy en día, y el tema de muchas baladas, canciones y cuentos. Su coraje y habilidades han sido traducidos a personajes de libros, programas de televisión y un largometraje rumores.
Es todo por ahora camaradas, al rato volvemos con mas chicas de armas tomar, a revoir!

y el rey volvio a la montaña, por Crom!

SCHWARZENEGGER VOLVERÁ A SER “CONAN, EL BÁRBARO”

A los 65 años protagonizará una nueva versión filmica del héroe.
Universal cerró un acuerdo para rodar una nueva entrega de “Conan el bárbaro” protagonizada por el austríaco nacionalizado estadounidense.
“Siempre he amado ese personaje y es un honor que me hayan pedido encarnarlo de nuevo. Estoy deseando trabajar con Universal y desarrollar el siguiente paso en esta historia épica”, sostuvo el actor.
El filme, que llevará por título The Legend Of Conan, será producido por Fredrik Malmberg, de Paradox Entertainment, y Chris Morgan, guionista de las últimas cuatro entregas de la saga Rápido y furioso. El estreno, para 2014.
Schwarzenegger lideró el reparto de las dos primeras entregas de la franquicia antes de convertirse en una de las más grandes estrellas del cine de acción gracias a películas como Terminator o Depredador.
Conan tuvo una nueva versión en 2011 con el actor Jason Momoa y la dirección de Marcus Nispel, y fue a pérdida: costó 90 millones de dólares y recaudó apenas unos 50.

Ladrón. de Reven.

Si el lector aún no ha tenido el placer de leer el primer volumen de esta serie sobre la vida de Eslaf Erol,”Mendigo”, le aconsejo que detenga la lectura, ya que proseguiré justo desde donde nos quedamos.
Tan solo apuntaré que, cuando dejamos a Eslaf, era un chico huérfano a quien no se le daba bien mendigar y que, en pleno invierno, estaba atravesando los bosques de Skyrim, muy lejos de su hogar en Erolgard. Eslaf siguió huyendo durante varios años, recorriendo distintos lugares donde permanecía brevemente, y fue creciendo hasta convertirse en todo un joven.
Se dio cuenta de que pedir dinero para obtener comida planteaba bastantes problemas. Le resultaba mucho más fácil encontrar alimento en los bosques o coger algo de los puestos de algún mercado cuando no había nadie vigilando. Peor que mendigar para conseguir comida era suplicar una oportunidad de trabajo. Eso lo complicaba todo aún más. Prefería seguir buscando comida en los campos o limitarse a pedir o a robar.
Cometió su primer hurto poco después de abandonar Erolgard, en los bosques meridionales de Tamburkar, cerca del monte Jensen, al este de la ciudad de Hoarbeld. Eslaf estaba muerto de hambre, ya que a excepción de una escuálida ardilla no había probado bocado en cuatro días. De pronto le llegó un olorcillo a comida y poco después vio el humo. Un grupo de juglares había acampado. Agazapado tras los arbustos, observó como cocinaban, bromeaban y cantaban.
Podría haberles pedido algo de comer, pero ya había recibido bastantes negativas en otras ocasiones, así que optó por acercarse corriendo, coger un trozo de carne del fuego sin importarle las quemaduras y subir al árbol más próximo para zampárselo. A todo esto los juglares se tronchaban mirando hacia arriba.
“Y ¿qué pretendes hacer ahora?”, preguntó riéndose una pelirroja cubierta de tatuajes. “¿Cómo piensas salir de aquí sin que te alcancemos y te demos tu merecido?”
En cuanto se le pasó el hambre, Eslaf comprendió que tenía razón. La única manera de bajar del árbol sin caer en sus manos era saltar desde una de las ramas que daba al arroyo, a unos quince metros de altura. Puesto que parecía la mejor solución, Eslaf comenzó a arrastrarse por la rama en esa dirección.
“¿Sabes saltar chico?”, le dijo un joven khajiita apenas unos años mayor que él, aunque delgado, musculoso y de movimientos gráciles. “Si no es así, más te vale bajar y aguantar lo que te viene encima. Romperte el cuello no es tan buena elección comparada con unos cuantos cardenales”. “Por supuesto que sé saltar”, respondió Eslaf aunque no fuese cierto. En su opinión bastaba simplemente dejarse caer sin pillar nada debajo y dejar que el cuerpo hiciera el resto, pero cuando se mira hacia abajo desde una altura de quince metros, uno se lo piensa dos veces.
“Siento haber puesto en duda tus habilidades, maestro del hurto”, contestó el khajiita con una sonrisa burlona. “Está claro que caerás sobre tus pies con el cuerpo bien estirado, pero eso no evitará que te partas la crisma. Parece que, efectivamente, no lograremos echarte mano con vida”.
Eslaf entendió lo que quería decir el khajiita y se arrojó al río, de forma un tanto torpe, pero sin lastimarse. Con los años, fue realizando saltos desde puntos aún más elevados, normalmente después de algún robo. Y, a veces, sin que hubiera agua que amortiguase la caída, por lo que fue mejorando su técnica.
Cuando llegó a la ciudad de Jallenheim el día que cumplía los 21 años, tardó muy poco en enterarse de quién era la persona más acaudalada y que más merecía “su visita”. En el centro de la ciudad, al lado de un parque, se erigía un palacete inexpugnable propiedad de un hombre joven llamado Suoibud. Eslaf no perdió el tiempo. En seguida lo localizó y empezó a vigilarlo. Como bien sabía, todo recinto amurallado tiene sus peculiaridades y sigue ciertas rutinas, como si de una persona se tratara.
El edificio no parecía muy nuevo, por lo que ese tal Suoibud debía haber amasado su fortuna recientemente. Los guardias patrullaban a todas horas, lo que implicaba que Suoibud temía que le robaran, obviamente por alguna buena razón. El rasgo más distintivo era la torre, que se elevaba unos treinta metros por encima de los muros proporcionando, sin duda, una buena vista defensiva. Eslaf intuía que si Suoibud estaba tan obsesionado como parecía, las bodegas también podrían verse desde la torre. Como cualquier hombre pudiente, querría tener vigilada su fortuna. Lo que significaba que el botín no se hallaba bajo la torre, sino en algún lugar del patio amurallado.
Vio luz en el torreón durante toda la noche, así que decidió, atrevidamente, que era mejor entrar durante el día, ya que Suoibud estaría durmiendo. Además, los guardias no esperarían a un ladrón a esas horas.
Así que justo al medio día, Eslaf escaló el muro de la puerta principal y se ocultó entre la piedra. El patio interior estaba prácticamente vacío, por lo que había muy pocos lugares donde esconderse, aunque había un par de pozos. Los guardias saciaban su sed sacando agua de uno de ellos, pero el otro apenas si tenía uso.
Aguardó a que se distrajeran unos segundos. La llegada de un mercader que llevaba mercancías a palacio le dio la oportunidad que esperaba. Mientras los guardas registraban el carromato, Eslaf saltó elegantemente hacia el pozo.
La caída fue algo dura, porque, como Eslaf se había figurado, el pozo no estaba lleno de agua sino de oro. A pesar de todo, sabía cómo amortiguar el golpe para no hacerse daño. Una vez en el interior, de lo que supuso era la bodega, se llenó los bolsillos todo lo que pudo. Cuando estaba a punto de salir por la puerta que debía conducir a la torre, se topó con una gema del tamaño de un puño, mucho más valiosa, probablemente, que todo el oro que dejaba atrás. Eslaf se la guardó en los pantalones.
La puerta, efectivamente, daba a la torre. Eslaf subió rápido y silencioso por la escalera de caracol. Al llegar arriba se encontró con los aposentos. La estancia estaba adornada con obras de arte de gran valor, así como con espadas y escudos decorativos, aunque el resultado era más bien frío. Eslaf dio por sentado que el bulto que había bajo las sábanas, durmiendo a pierna suelta y roncando, no era otro que Suoibud, aunque no se acercó a cerciorarse. Se dirigió a la ventana y miró hacia abajo.
Saltar no iba a resultar nada fácil. Tenía que llegar hasta los árboles que había al otro lado del muro. El golpe con las ramas sería doloroso pero suavizaría la caída. Además, había dejado preparada una pila de heno para evitar mayores lesiones.
Cuando ya estaba a punto de saltar, el “bello durmiente” se despertó sobresaltado, gritando por su gema.
Eslaf y el tal Suoibud se miraron con los ojos como platos durante un segundo. Se parecían como dos gotas de agua. Algo que no era de extrañar dado que eran hermanos.
World Of Warcraft, WoW Hand Armor