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lunes, 16 de agosto de 2021

De intros & juegos~

Tráiler del DLC Grito de Libertad Assassin's Creed 4 Black Flag.

Esclavo de nacimiento, Adewalé encontró la libertad como pirata en el Jackdaw. Ahora, 15 años después, Adewalé es un diestro pirata que naufraga en Santo Domingo sin armas ni tripulación. Tiene que conseguir un barco y formar una nueva tripulación para liberar a los esclavos y matar a sus captores. ¡Más de tres horas de una nueva historia para un jugador!




domingo, 15 de agosto de 2021

viernes, 13 de agosto de 2021

Cesar el negro.

Hay que decir que fue un hombre de gran tamaño y fuerza. Llego a ser uno de los oficiales mas confiables del pirata Barbanegra.

De acuerdo a las fuentes, había sido un jefe tribal Africano que tuvo el infortunio de haber sido capturado por tratantes de esclavos. Resistío su cautiverio, y entablo amistad con un marinero del navío.
Cuando el barco llego a las costas de Florida, un repentino huracán amenazo con destrozar la nave, reconociendo el inminente peligro, el marinero fue bajo cubierta y lo libero. El dúo tomo a punta de pistola un bote, con munición y provisiones. El viento los empujo hacia la costa, donde esperaron que la tormenta amaine, aparentemente fueron los únicos sobrevivientes del barco.


Comenzaron a utilizar los elementos salvavidas del bote para montar escenas de naufragio, y a cada bote que se acercaba para socorrerlos, esperaban que esten lo suficientemente cerca para luego sacar sus armas y demandar provisiones, el duo continuo con el truco por varios años y eran muy exitosos con ello, hasta que un día Cesar y el marinero se hicieron con el botín de un pequeño barco y se llevaron de rehen a una joven mujer, peleando por ella en un duelo con su amigo, Cesar mato a este y tomo a la mujer para el.
Cesar fue reclutando hombres de las naves saqueadas para que se le unan en la pirateria. Luego de un tiempo crecieron en numero y ya podian lanzarse a atacar navíos en mar abierto, el y su tripulación evitaron muchas veces ser capturados retrocediendo por el arroyo de Cesar y otras ensenadas poco profundas dentro de las islas manglares. Se dijo que enterraron 26 barras de plata, aunque ningún tesoro pudo ser recuperado. Aparentemente tenia un harem en su isla, reportes afirman que tenia al menos 100 mujeres secuestradas de los barcos saqueados donde eran pasajeras, también un campo de prisioneros, donde conservaba reénes en chozas de piedra para pedir rescate. Cuando abandonaba la isla para salir de saqueo no les dejaba provisiones a estos prisioneros por lo cual muchos morían de hambre


Cesar eventualmente deja Bahia Biscayne para unirse al infame pirata Barbanegra, un hombre de aguda inteligencia, sirvio a su lado como teniente en el barco insignia de Barbanegra, "La venganza de la Reina Ana". En 1718, luego de la muerte de Barbanegra en la batalla contra el Teniente Robert Maynard en isla Ocracoke, Cesar trato de hacer volar el polvorín de la nave como Barbanegra le habia instruido, sin embargo fue tacleado por marineros de Maynard cuando estaba a punto de prender el sendero de polvora que conducia al deposito de la misma. Tomado prisionero por Maynard, fue encarcelado y colgado por pirateria en Williamsburg, Virginia.

lunes, 2 de agosto de 2021

Piratas y Corsarios Famosos

 Kanhoji Angria - Pirata Maratha activo 1710 - 1729.

El musulmán africano Kanhoji capturó y fortificó dos islas cerca de Bombay para usarlo como su base en 1710 y fue el primero en extorsionar conl dinero los envíos indios y británicos en esa área.
En 1712 retuvo por rescate el yate armado del gobernador de la Compañía de las Indias Orientales. Varios años más tarde luchó contra los británicos en Gheriah y Deoghur usando barcos armados especialmente construidos, y en la década de 1720, era un hombre rico cuyos capitanes comandaban cientos de barcos bien armados.
Cuando murió en 1729, dejó su reino pirata a su hijo Sumbhaji Angria. Este sale personificado en la Saga Piratas del Caribe, en la escena donde se reune la Corte de la Hermandad Pirata.


Busto de Sharkel Kanhoji Angre en Maratha.

Kanhoji Angria and Sumbhajee Angria.

Sumbhajee Angria personificado en la saga Piratas del Caribe.


martes, 27 de julio de 2021

Cine del Lunes~

Corsarios del Caribe. (1942)

En 1840 en los Cayos de Florida hay trabajo tanto para los honestos rescatadores (como los Claibornes) como para los piratas de la calaña de King Cutler, que hace naufragar goletas.

18 de Marzo de 1942 Producida por Cecil B. DeMille Dirigida por Cecil B. DeMille Musica de Victor Young.



miércoles, 21 de julio de 2021

♫Izad los colores.

El rey y su grey
A la reina por fin
Ataron a su galeón
Sé que mi hogar
Va a ser el mar
Donde él esté yo estoy
Yo ho, todos
La bandera izar
Pillos y mendigos
Nunca morirán
Unos murieron
En el mar
Y otros
Navegando estan
Con la llave del tesoro
Al mal le pagaran
Yo ho, todos
La bandera izar
Pillos y mendigos
Nunca morirán
Y asi
La bandera ondeara
Los muertos
Resucitaran para
Luchar en el mar
Como un pirata ha!
Yo ho, todos
La bandera izar
Pillos y mendigos
Nunca morirán.



domingo, 18 de julio de 2021

sábado, 21 de febrero de 2015

Black Sam, el principe de los piratas.

Samuel Bellamy, mas conocido como Black Sam,

Sus primeros años de vida son inciertos. Es probable que en su juventud dejara a su esposa en Canterbury para buscar fortuna en el nuevo mundo.
En su estadía en América, conoció en Cape Cod a María Hallet, una chica de la cual se enamoraría y por la cual trató de buscar dinero para tener una mejor vida. Así, en 1715, junto a su camarada Paul Williams se enfrascó en la empresa de buscar tesoros de barcos hundidos. No tuvo éxito. Según la leyenda los dos decidieron entonces dedicarse a la piratería junto a la tripulación de Benjamín Hornigold en el barco Marianne.
En 1716, Hornigold fue depuesto porque aparentemente solo deseaba capturar naves francesas y españolas. La tripulación, por el contrario, quería atacar cualquier nave de la bandera que fuese. Nombraron a Bellamy como su capitán. Tiempo después tomó bajo su mando el barco capturado la Sultana y traspasó el Marianne a su amigo Williams.

Samuel Bellamy, el principe de los piratas.


La carrera de Black Sam tuvo un éxito notable pues antes de los veintinueve años capturó al menos cincuenta naves. Como capitán se preocupaba del bienestar material de su tripulación e hizo que en el barco se impusiera el orden por medios democráticos. Ellos se autonombraban los "hombres de Robin Hood". Asimismo se caracterizaba por sus discursos elocuentes.
En febrero de 1717 Bellamy avistó el galeón Whydah que venía de su viaje de vuelta de Londres a Jamaica, cargado de una buena cantidad de oro producto de la venta de esclavos. Lo persiguieron por tres días hasta lograr su captura. Black Sam mostró su generosidad traspasando la Sultana al capitán del Whydah.
Según parece este botín precioso era más que suficiente para él, por lo que decidió volver a Cape Cod, quizá para reencontrarse con su viejo amor Maria Hallet. Pero cerca de Massachusetts, el 26 de abril de 1717, el Whydah se topó con una tormenta que acabó con Black Sam y sus hombres. Al menos 145 murieron y 2 sobrevivieron (uno de ellos contó la historia).

 El era un hombre corpulento, de cabello negro, inteligente y un lider muy popular para sus hombre, con un pequeño respeto por la autoridad, tenia una gran reputación por ser generoso con sus victimas, a causa de esto se lo conoció como "El Principe de los piratas".

El hallazgo del Whydah

 

Black Sam y su leal tripulación.

 Hacia finales de 1982 el explorador Barry Clifford comenzó la búsqueda del famoso barco aguas afuera de la costa de Cape Cod. La expedición rindió sus frutos el 23 de julio de 1984 y desde entonces los hallazgos no han parado. El Whydah ha rendido un sinfín de información acerca de la vida de los piratas y su valioso cargamento ha sido objeto de exposiciones itinerantes.

Documental de Nat Geo sobre el barco Whydah y su tragico final.



Pieza musical compuesta por el gran artista  Adrian von Ziegler dedicado a este gran personaje, Black Sam.

 


Yahooooy!!! nos vemos en la proxima cantina!

lunes, 2 de febrero de 2015

Barbanegra, el botín medico.

«Barbanegra», el pirata que luchaba contra las enfermedades de transmisión sexual en su navío.

Los expertos han extraído del pecio una gran cantidad de instrumental médico perteneciente a la enfermería de «La venganza de la reina Ana»

 
 
Edward Thatch, mas conocido como "Barbanegra".


Edward Thatch (más conocido en la cultura popular como «Barbanegra») fue uno de los piratas más sanguinarios que recorrió mares y océanos a finales del Siglo XVII y a principios del XVIII. Siempre junto a su buque, el «The Queen Anne's Revenge» («La venganza de la Reina Ana»), este antiguo capitán de la Royal Navy saqueó cualquier navío que pudiera trasportar riquezas e, incluso, llegó a tener «secuestrada» la ciudad de Charleston (en Carolina del Sur) hasta que sus gobernantes aflojaron la bolsa y le pagaron un suculento rescate.
Sin embargo, y como sucede con la mayoría de los malhechores, «Barbanegra» acabó sucumbiendo a las autoridades y en 1718 terminó como un colador al enfrentarse a varios buques británicos dirigidos por Robert Maynard. Aquella fatídica jornada para la piratería, el navío de Thatch encalló además en un banco de arena cerca de la bahía de Beaufort (en Carolina del Norte) y, tras ser abandonado, se fue a pique cayendo en el olvido.

“jeringa uretral” que se usaba para inyectar mercurio, el cual aliviaba los síntomas de la sífilis.

Así fue, al menos, hasta 1996, año en que un grupo de expertos logró hallar el pecio del navío y se iniciaron las labores para lograr sacar a la superficie todos los «recuerdos» posibles de uno de los piratas más famosos de todos los tiempos. Desde ese momento, los arqueólogos marinos a cargo del proyecto han podido extraer del lugar objetos tan valiosos como los gigantescos cañones que utilizaba el pirata, o lo que –según se cree- es la empuñadura de su espada. A su vez, hace apenas unas jornadas han logrado hallar una ingente cantidad de material médico que alimenta la leyenda de que este sádico malhechor cuidaba sobremanera la salud y combatía las enfermedades de transmisión sexual de su tripulación.

“bomba de lavado”, que se usaba para bombear fluido directo al recto.

Un curioso material médico

Tal y como publica el «Daily Mail», los investigadores han estudiado los artefactos y han determinado que «Barbanegra» hizo todo lo posible por mantener a su tripulación viva y sana. Así lo atestigua Linda Carnes-McNaughton (arqueóloga militar en Fort Bragg), quien ha tenido acceso de primera mano a los diferentes instrumentos.
«El tratamiento de los enfermos y heridos en un buque durante esos años era, por lo menos, difícil en el mejor de los casos. Enfermedades periódicas, heridas, amputaciones, dolores de muelas, quemaduras…», determina la experta. Sin embargo, parece que fue una de las prioridades del malhechor cuando, tras capturar el navío francés «La Concorde» en 1717, decidió rebautizarlo como «The Queen AnneŽs Revenge».
Se han hallado además los restos de dos lavativas que se habrían utilizado para realizar enemas (lo que permite que los medicamentos se absorban rápidamente), botellas que podrían haber contenido plantas homeopáticas, una aguja de plata, unas tijeras y unas curiosas piezas de latón que, según la experta, podrían haber sido usados para realizar torniquetes a los marinos tras la contienda.
Fuera como fuese, será necesario hacer las pruebas pertinentes para corroborar que todos estos instrumentos tenían la función que se cree. Hasta hora, lo que sí afirma de forma tajante Carnes-McNaughton al «Daily Mail» es que «Barbanegra» solía preocuparse por la salud de su tripulación y, por ello, cambiaba usualmente rehenes por suministros médicos. Un dato que, curiosamente, contrasta con su fama de imponer castigos severos cuando se desobedecían sus órdenes.

Fuente: ABC.es

jueves, 29 de enero de 2015

Cojo, manco y tuerto... pero con un kg de cojónes!

Blas de Lezo, el almirante español que humillo a Inglaterra.

 

Este marino consiguió resistir el ataque de la segunda flota más grande de la historia (195 buques) con sólo seis navíos en Cartagena de Indias.

 

Valiente, honorable, buen estratega… muchos son los adjetivos que se pueden aplicar a grandes héroes como el almirante Nelson, cuyo nombre aún resuena en Gran Bretaña. Sin embargo, también son características de las que pudo presumir Blas de Lezo, un oficial tuerto, cojo y manco de la marina española que consiguió resistir el ataque de 195 navíos ingleses con apenas 6 barcos durante el Siglo XVIII.
Esta historia, digna de salir en cualquier película de la conocida saga «Piratas del Caribe», es una de las muchas en las que se ha demostrado la capacidad estratégica de la marina española de la época. Sin embargo, se suma a las docenas de hazañas que han caído en el olvido.

 

Cojo, manco, y tuerto.


Blas de Lezo nació en Pasajes, Guipúzcoa, el 3 de febrero de 1687, aunque aún existe controversia sobre el lugar y el año en que vino al mundo. «Las fuentes son confusas y señalan otro lugar posible de nacimiento y otra fecha dos años posterior, pero en lo que no hay duda es que es un marinero vasco que se convirtió en uno de los más grandes estrategas de la Armada española en toda su historia» determina Jesús María Ruiz Vidondo, doctor en historia militar, colaborador del GEES (Grupo de Estudios Estratégicos) y profesor del instituto de educación secundaria Elortzibar.
Su carrera militar empezó en 1704, siendo todavía un adolescente. En aquellos años, en España se sucedía una guerra entre la dinastía de los Austrias y Borbones por conseguir la corona tras la muerte del rey Carlos II, sin descendencia. «Blas de Lezo había estudiado en Francia cuando esta era aliada de España en la Guerra de Sucesión. Tenía 17 años cuando se enroló de guardiamarina al servicio de la escuadra francesa al mando del conde de Toulouse», destaca el historiador.
Ese mismo año se quedaría cojo. «La pierna la perdió en la batalla de Vélez-Málaga, la más importante de la Guerra de Sucesión, en la que se enfrentaron las escuadras anglo-holandesa y la franco-española» afirma Vidondo. «Fue una dura batalla en la que una bala de cañón se llevó la pierna izquierda de Blas de Lezo, pero él continuó en su puesto de combate. Después se le tuvo que amputar, sin anestesia, el miembro por debajo de la rodilla. Cuentan las crónicas que el muchacho no profirió un lamento durante la operación», cuenta Vidondo.
 
 
Aunque el combate finalizó sin un vencedor claro, el marino comenzó a ser conocido por su heroicidad. «Blas de Lezo fue elogiado por el gran almirante francés por su intrepidez y serenidad y por su comportamiento se le ascendió a alférez de navío», explica el experto en historia militar.
 
El ojo lo perdió dos años más tarde, en la misma guerra, en la fortaleza de Santa Catalina de Tolón mientras luchaba contra las tropas del príncipe Eugenio de Saboya. «En esta acción y tras el impacto de un cañonazo en la fortificación, una esquirla se le alojó en su ojo izquierdo, que explotó en el acto. Perdió así para siempre la vista del mismo, pero quiso continuar en el servicio y no abandonarlo» determina Vidondo. Sin duda la suerte no estaba de su lado, pero Lezo siguió adelante.
Finalmente, cuando tenía 26 años, el destino volvió a ser esquivo con este marino. «La Guerra de Sucesión había prácticamente finalizado en julio de 1713 con la firma de la paz con Gran Bretaña, pero Cataluña seguía en armas por los partidarios de la casa de Austria. El marino participó en varios combates y bombardeos a la plaza de Barcelona. En uno de ellos, el 11 de septiembre de 1714, se acercó demasiado a las defensas enemigas y recibió un balazo de mosquete en el antebrazo derecho que le rompió varios tendones y le dejó manco para toda su vida», determina el experto. Así, y tras quedarse cojo, tuerto y sin mano, Blas de Lezo pasó a ser conocido como el «Almirante Patapalo» o el «Mediohombre». Su leyenda había comenzado.

Hazañas iniciales

 

Una vez finalizada la Guerra de Sucesión, Lezo se destacó por su servicio a España. Una de sus misiones más destacadas fue la que realizó en 1720 a bordo del galeón «Lanfranco». «Se le integró en una escuadra hispano-francesa al mando de Bartolomé de Urdazi con el cometido de acabar con los corsarios y piratas de los llamados Mares del Sur (Perú)», sentencia el historiador.
«Sus primeras operaciones fueron contra el corsario inglés John Clipperton. Éste logró evitarles y huir hacia Asia, donde fue capturado y ejecutado», finaliza el doctor en historia militar. Por esta y otras hazañas, el rey ascendió al «Almirante Patapalo» a teniente general en 1734. Sin embargo, su misión más difícil llegó cuando fue enviado a Cartagena de Indias (Colombia) como comandante general. 
 

El mayor reto de Lezo

 

El mayor desafío de Blas de Lezo se sucedió sin duda en Colombia, donde tuvo que defender Cartagena de Indias (el centro del comercio americano y donde confluían las riquezas de las colonias españolas) de los ingleses, ansiosos de conquistar el territorio. En este caso, los británicos aprovecharon una afrenta a su imperio para intentar tomar la ciudad. 

El pretexto fue el asalto a un buque británico. «En este contexto se produjo en 1738 la comparecencia de Robert Jenkins ante la Cámara de los Comunes, un contrabandista británico cuyo barco, el Rebecca, había sido apresado en abril de 1731 por un guarda costas español, que le confiscó su carga. La oposición parlamentaria y posteriormente la opinión pública sancionaron los incidentes como una ofensa al honor nacional», determina Vidondo. La excusa perfecta había llegado y se declaró la guerra a España.
Los preparativos se iniciaron, y los ingleses no escatimaron en gastos. «Para vengar la oreja de Jenkins Inglaterra armó toda una formidable flota jamás vista en la historia (a excepción de la utilizada en el desembarco de Normandía), al mando del Almirante inglés Edward Vernon. La armada estaba formada por 195 navíos, 3.000 cañones y unos 25.000 ingleses apoyados por 4.000 milicianos más de los EEUU, mandados éstos por Lawrence, hermanastro del Presidente Washington», afirma el experto en historia militar.
 
Por el contrario, Blas de Lezo no disponía de un gran número de soldados ni barcos para defender la ciudad. «Las defensas de Cartagena no pasaban de 3.000 hombres, 600 indios flecheros, más la marinería y tropa de infantería de marina de los seis navíos de guerra de los que disponía la ciudad: el Galicia (que era la nave Capitana), el San Felipe, el San Carlos, el África, el Dragón y el Conquistador. La proporción entre los españoles y los ingleses era de 1 español por cada 10 ingleses», explica Vidondo.
Pero, lo que tenía a su favor el «Almirante Patapalo» era un terreno que podía ser utilizado por un gran estratega como él. Y es que la entrada por mar a Cartagena de Indias sólo se podía llevar a cabo mediante dos estrechos accesos, conocidos como «bocachica» y «bocagrande». El primero, estaba defendido por dos fuertes (el de San Luis y el de San José) y el segundo por cuatro fuertes y un castillo (el de San Sebastián, el de Santa Cruz, el del Manzanillo, el de Santiago -el más alejado- y el castillo de San Felipe).
Lezo se preparó para la defensa, situó varios de sus buques en las dos entradas a las bahías y dio órdenes de que, en el caso de que se vieran superados, fueran hundidos para que no fueran apresados y para que sus restos impidieran la entrada de los navíos ingleses hasta Cartagena de Indias. La guerra había comenzado y el «Mediohombre» se preparó para la defensa. 

Comienza la batalla

 

«El 13 de marzo de 1741 apareció la mayor flota de guerra que jamás surcara los mares hasta el desembarco de Normandía. Para el día 15 toda la armada enemiga se había desplegado en plan de cerco. Al comienzo se notó la superioridad británica y fáciles acciones les permitieron adueñarse de los alrededores de la ciudad fortificada», afirma Vidondo.
«La batalla comenzó en el mar. Tras comprobar que no podían acceder a la bahía, los ingleses comenzaron un bombardeo incesante contra los fuertes del puerto. Blas de Lezo apoyaba a los defensores con la artillería de sus navíos, que había colocado lo suficientemente cerca. Usaba bolas encadenadas, entre otras artimañas, para inutilizar los barcos ingleses», narra el historiador.
 
 Tras acabar con varias baterías de cañones, Vernon se dispuso a desembarcar algunos de sus hombres, que lograron tomar posiciones en tierra. «Luego, el inglés se dispuso a cañonear la fortaleza de San Luis de Bocachica día y noche durante dieciséis días, el promedio de fuego era de 62 grandes disparos por cada hora», determina el experto en historia militar. El bombardeo fue masivo y los españoles tuvieron que abandonar en los días sucesivos los fuertes de San José y Santa Cruz.
El ímpetu del ataque obligó al español a tomar una decisión dura: «Lezo incendió sus buques para obstruir el canal navegable de Bocachica, aunque el Galicia no prendió fuego a tiempo. Sin embargo, logró retrasar el avance inglés de forma considerable. Blas de Lezo decidió dar la orden de replegarse ante la superioridad ofensiva y la cantidad de bajas españolas», afirma Vidondo.
A su vez, en Bocagrande se siguió la misma táctica y se hundieron los dos únicos navíos que quedaban (el Dragón y el Conquistador) para dificultar la entrada del enemigo. «El sacrificio resultó en vano, pues los ingleses remolcaron el casco de uno de ellos antes de que se hundiera para restablecer el paso y desembarcaron», sentencia el experto. Las posiciones habían sido perdidas y los españoles se defendían en el fuerte de San Sebastián y Manzanillo. Además, como último baluarte, se encontraba el castillo de San Felipe.

Vernon se cree vencedor

 

Los ingleses habían conseguido acabar con varias fortalezas y asentarse en las bahías de Cartagena de Indias tras pasar los obstáculos puestos por los españoles. Sin duda, sentían la victoria cerca. «Vernon entró entonces triunfante en la bahía con su buque Almirante con las banderas desplegadas dando la batalla por ganada», narra el historiador.
Vernon envió en ese momento una corbeta a Inglaterra con un mensaje en el que anunciaba su gran victoria sobre los españoles. La noticia fue recibida con grandes festejos entre la población y, debido al júbilo, se mandó acuñar una moneda conmemorativa para recordar la gran victoria. En ella, se podía leer «El orgullo español humillado por Vernon» y. además, se apreciaba un grabado de Blas de Lezo arrodillado frente al inglés.
 

La victoria del «Mediohombre»

 

Vernon estaba decidido, la hora de la victoria había llegado. Por ello, quiso darle el broche final tomando el símbolo de la resistencia española: el castillo de San Felipe, donde resistían únicamente seis centenares de soldados, según cuenta el historiador. Sin embargo, el asalto desde el frente era un suicidio, por lo que el inglés se decidió a dar la vuelta a la fortaleza y asaltar por la espalda a los españoles. «Para ello atravesaron la selva, lo que provocó la muerte por enfermedad de cientos de soldados, pero al fin llegaron y Vernon ordenó el ataque», sentencia Vidondo.
Según narra el doctor en historia, el primer asalto inglés se hizo contra una entrada de la fortaleza y se saldó con la muerte de aproximadamente 1.500 soldados a manos de los 600 españoles que consiguieron resistir y defender su posición a pesar de la inferioridad numérica. Tras este ataque inicial, Vernon se desesperó ante la posibilidad de perder una batalla que parecía hasta hace pocas horas ganada de antemano. Finalmente, y en términos de Vidondo, el oficial ordenó una nueva embestida, aunque esta vez planeó que sus soldados usarían escalas para poder atacar directamente las murallas.
En la noche del 19 de abril los ingleses se organizaron en tres grupos para atacar San Felipe. «En frente de la formación iban los esclavos jamaicanos armados con un machete», explica el doctor en historia. Sin embargo, los asaltantes se llevaron una gran sorpresa: las escalas no eran lo suficientemente largas para alcanzar la parte superior de las murallas. «El ‘Almirante Patapalo’ había ordenado cavar un foso cerca de los muros para aumentar su altura y evitar el asalto», determina Vidondo. Los españoles aprovecharon entonces y acabaron con cientos de ingleses. La batalla acababa de dar un giro inesperado debido al ingenio de un solo hombre, o más bien, «Mediohombre».
 
El día siguiente, según afirma el historiador, los españoles salieron de la fortaleza dispuestos a aprovechar el duro golpe psicológico que habían sufrido los ingleses. En primera línea corría Lezo, cargando al frente de la formación mientras sujetaba el arma con su único brazo. Finalmente, y tras una cruenta lucha, los menos de 600 defensores lograron que el enemigo se retirara y volviera a sus navíos. Ahora, y de forma definitiva, la victoria pertenecía a los soldados españoles y, por encima de todo, a un solo combatiente: el «Almirante Patapalo».
Después de esa batalla, se sucedieron una serie de intentos por parte de los ingleses de conquistar la plaza fuerte, pero fueron rechazados. «Vernon se retiró a sus barcos y ordenó un bombardeo masivo sobre la ciudad durante casi un mes, pero no sirvió de nada», determina el experto.
Finalmente, Vernon abandonó las aguas de Cartagena de Indias con, según los datos oficiales, unos 5.000 ingleses muertos. Sin embargo, según determina Vidondo, es difícil creer que la cifra sea tan baja, ya que el oficial tuvo que hundir varios navíos en su huída debido a que no tenía suficiente tripulación para manejarlos y no quería que cayesen en manos españolas. «Cada barco parecía un hospital», afirma el historiador.
De hecho, y según cuenta la leyenda, Vernon sentía tanto odio hacia el «Mediohombre» que, mientras se alejaba junto a su flota de vuelta a Inglaterra, gritó a los vientos «God damn you, Lezo!» (¡Que Dios te maldiga, Lezo!). Podía maldecir todo lo que quisiera, pero había sido derrotado.

La mentira del inglés

 

Además, según determina Vidondo, a Vernon todavía le quedaba un último mal trago: informar en Inglaterra de que la había perdido la batalla. Al llegar a su tierra, sin embargo, parece que no tuvo valor para dar a conocer la noticia públicamente, por lo que fue pasando el tiempo hasta que, finalmente, sus compatriotas descubrieron el engaño. Cuando salió a la luz, la vergüenza fue tan arrolladora para el país que se tomaron medidas más drásticas para acallar la gran derrota: «El rey Jorge II prohibió todo tipo de publicación sobre la batalla», finaliza Vidondo.


Fuente:  ABC.es

lunes, 16 de junio de 2014

La leyenda del Holandes errante. yoooojoooo!

Una nave tropieza con una terrible tormenta, pero su capitán, enloquecido y sordo a las súplicas, rehúsa buscar refugio. Como castigo, es condenado a recorrer los mares durante toda la eternidad. ¿Cuál es el origen de la famosa leyenda del Holandés Errante?


El holandés errante es una de las obras más representadas de Wagner.
Muchas autoridades sostienen que la historia del Holandés errante se originó a partir de un hecho real, aunque sobre este punto no hay acuerdo. El problema se complica aún más porque existen muchas versiones de la historia, en las que el capitán puede llamarse Vanderdecken, Van Demien, Van Sraaten o Van alguna otra cosa.
La versión más conocida de la historia del Holandés Errante habla de un tal capitán Vanderdecken, cuya nave fue atrapada en una terrible tormenta cuando doblaba el cabo de Buena Esperanza. Los pasajeros, aterrorizados, rogaron a Vanderdecken que se refugiara en un puerto seguro o que, por lo menos, arriara velas a intentara capear el temporal, pero el enloquecido capitán se rió de sus súplicas y, atándose al timón, comenzó a cantar canciones sacrílegas.
La tripulación también se alarmó por la conducta de su capitán e intentó hacerse con el control de la nave, pero el intento de motín fue sofocado cuando Vanderdecken arrojó a su líder por la borda, mientras los aterrorizados pasajeros y la tripulación se encomendaban a Dios. En respuesta a sus plegarias las nubes se abrieron y una luz incandescente iluminó el castillo de proa, revelando una figura gloriosa que según algunos, era el Espíritu Santo, mientras otros dijeron que era Dios.
La figura se enfrentó con Vanderdecken y le dijo que, ya que disfrutaba con los sufrimientos ajenos, de ahora en adelante sería condenado a recorrer el océano eternamente, siempre en medio de una tempestad, y provocaría la muerte de todos aquellos que le vieran. Su único alimento sería hierro al rojo vivo, su única bebida la hiel, y su única compañía el grumete, a quien le crecerían cuernos en la cabeza y tendría las fauces de un tigre y la piel de una lija (lo cual parece muy injusto para el pobre grumete quien, hasta aquí, no había tenido ningún papel independiente en la historia y, presumiblemente, sentía tanto temor ante Vanderdecken como el resto de la tripulación). Sin embargo, con estas palabras la visión desapareció, y con ella todos los pasajeros y tripulantes. Vanderdecken y el grumete quedaron abandonados a su destino.
Ésta es la versión clásica de la historia del Holandés Errante. Puede ser que se base en hechos, pero no hay acuerdo acerca de cuáles pudieron ser esos hechos. Una versión afirma que la historia deriva de la saga escandinava de Stote, un vikingo que robó un anillo a los dioses y cuyo esqueleto, cubierto con un manto de fuego, fue hallado después sentado en el palo mayor de una nave negra y fantasmal.
Otros creen que la historia es más reciente y sugieren que se originó en las aventuras de Bartolomeu Dias (c. 1450-1500), navegante portugués que descubrió el cabo de Buena Esperanza en 1488 y cuyas proezas marítimas llegaron a parecer sobrehumanas, según la biografía que escribió sobre él Luis de Camoes.

El explorador portugués Bartolomeu Dias en el viaje en el que descubrió el Cabo de Buena Esperanza, en 1487

Una Partida De Dados Con El Diablo

Otros investigadores han desenterrado una dudosa historia acerca de los dos barcos mercantes holandeses del siglo XVI cuyas tripulaciones avistaron el fantasma de un bajel que se había perdido en el Pacífico; la historia del Holandés Errante derivaría de esto. Otra teoría es que la historia se basa en la leyenda de un alemán llamado Von Felkenberg, que se jugó el alma a los dados con el Diablo y perdió. Una leyenda holandesa similar habla del capitán Van Straaten y también se cuenta una historia acerca de Bernard Fokke.
Fokke, capitán del Libera Nos, era famoso por la rapidez con que realizaba sus travesías. Quienes envidiaban su habilidad de navegante afirmaban que había establecido un pacto con el diablo, algo que la extrema fealdad de Fokke y su mal carácter ayudaban a creer. Un día se embarcó en un viaje del que no retornó y se rumoreó que, finalmente, el Diablo había cobrado su recompensa.
No es improbable que la leyenda del Holandés Errante naciera como consecuencia de un hecho real, aunque, sin duda, éste habrá sido algo más prosaico que la venta de un alma al Diablo. Existen muchos casos de buques que fueron abandonados por error por su tripulación, en la creencia de que estaban a punto de zozobrar, y luego siguieron a flote durante días, semanas, meses a incluso años, siguiendo los caprichos del viento y las mareas. El más famoso de esos barcos es el Mary Celeste, pero no es el único. Quizá una de las historias más notables sea la del clíper lanero Marlborough, que desapareció en 1890 mientras de Australia se dirigía a Inglaterra. Se dice que fue hallado 23 años después, frente a las costas de Chile. Aunque la historia del Marlborough sea una exageración, resulta fácil imaginar su efecto en las mentes de marinos supersticiosos en aguas poco conocidas, cuando vieron al buque abandonado emerger súbitamente de la niebla.
La historia del Holandés Errante ha inspirado muchas obras de ficción. El poeta norteamericano Henry Wadsworth Longfellow (1807-1882) escribió sobre este aspecto en The phantom ship (El buque fantasma), que figura en su libro Birds of passage (Aves de paso). Edward Fitzball escribió un melodrama llamado El Holandés Errante, y el francés August Jal la versión más conocida de la historia en sus Scénes de la vie maritime (Escenas de la vida marítima). El poeta lírico alemán Heinrich Heine (1797-1856), inspirándose en el melodrama de Fitzball o en un cuento anónimo titulado Vanderdecken’s message home (El mensaje de Vanderdecken) -que apareció en Blackwood’s Edinburgh Magazine-, escribió sobre el buque fantasma en sus Memoiren des Herrn von Schnabelwopski (Memorias del señor Schnabelwopski). Esto, a su vez, fue indudablemente lo que inspiró la ópera de Wagner El buque fantasma, en la que Vanderdecken puede bajar a tierra una vez cada siete años, para encontrar a una mujer cuyo amor pueda redimirlo. Otros escritores que tocaron el tema fueron Frederick Marryat (El buque fantasma, 1839) y Walter Scott (Rokeby, 1813).
Sin embargo, el Holandés Errante es más que mera leyenda o ficción. A lo largo de los siglos mucha gente afirmó haber visto el espectro de la nave. Uno de los informes más antiguos apareció en 1702 en la Magnalia Christi Americana, historia eclesiástica de Nueva Inglaterra que escribió Cotton Mather, autor prolífico y célebre pastor puritano. Pero muchas de las observaciones son difíciles -si no imposibles- de comprobar y, por lo tanto deben ser descartadas como espejismos, alucinaciones o visiones debidas a un exceso de alcohol. Pero existe un informe excepcional. En 1881 una observación del barco del Holandés Errante fue comunicada por el príncipe Jorge de Inglaterra -que después reinó como Jorge V- y por su hermano mayor, el príncipe AIberto Víctor, duque de Clarence… el mismo duque de Clarence que hoy figura entre los sospechosos de haber sido el infame Jack el Destripador.

Ilustración de Gregory Robinson para el poema de Kipling "Seven seas" (Siete mares)
Se ha dicho que el incidente aparecía en el libro de bitácora del Baccante, pero no es así. En cambio, sí aparece en un relato del viaje de los príncipes en ese buque, compilado por John H. Dalton a partir de sus diarios personales, cartas y libros de notas. En el momento de la observación los príncipes estaban a bordo de otro barco de la flota, el Inconstant, ya que habían sido trasladados allí cuando el Baccante tuvo problemas en el timón. El relato dice: 11 de junio de 1881. A las 4 de la madrugada el «Holandés Errante» cruzó nuestro rumbo. Era una extraña luz roja, como la de un buque fantasma, incandescente, y en el centro de esa luz, los mástiles, palos y velas de un bergantín, a 200 m de distancia, se destacaron con fuerte relieve cuando se acercó a nuestra amura de babor. El vigía del castillo de proa informó que estaba cerca de la amura, donde también lo vio claramente el oficial de guardia desde el puente, como también el guardiamarina del alcázar, que fue enviado inmediatamente al castillo de proa, pero al llegar allí no logró ver vestigios ni señales de ningún barco material, ni cerca ni en el horizonte, pese a que la noche era clara y el mar estaba en calma. En total fue visto por trece personas, pero si se trataba del Van Demien del «Holandés Errante», o qué, no lo sabremos.
El Tourmaline y el Cleopatra, que navegaba a estribor, hicieron señales para preguntar si habíamos visto la extraña luz roja.
A las 10:45 el marinero que esta mañana había avistado al «Holandés Errante» cayó desde las crucetas del mastelerillo de juanete y se hizo trizas. A las 16:15 se efectuaron honras fúnebres y su cadáver fue lanzado al mar. Era un valiente marinero real, y uno de los más prometedores tripulantes del barco, y todos se sienten muy tristes por su pérdida. En el siguiente puerto nos encontramos con el almirante, que también se mostró muy disgustado. Alrededor de 13 personas en el Inconstant, además de una cantidad no especificada de personas en el Tourmaline y el Cleopatra, vieron el espectro, aunque si era el Holandés Errante a otro espectro «no lo sabremos», tal como dijeron los príncipes. Pero, tal como afirma la leyenda, la visión acarreó la muerte de una persona.

Los Nazis También

Una de las fuentes más inesperadas de un informe sobre el barco del Holandés Errante es -según se dijo- Karl Dónitz, comandante en jefe de la flota alemana, y efímero sucesor de Adolf Hitler. Se dice que vio la nave espectral mientras se hallaba en una misión al este de Suez, y que después afirmó que sus hombres preferían enfrentarse con toda la flota aliada antes que vivir nuevamente el horror de ver el barco del Holandés Errante.
El del Holandés no es, por cierto, el único espectro marino. En 1949 se estimaba que había más de 100 casos «bien comprobados» de naves fantasmas que frecuentaban la costa noreste de los Estados Unidos.
El buque fantasma más famoso de los Estados Unidos es, probablemente, el Palatine, que fue tema de un famoso poema de John Greenleaf Whittier. Según la leyenda, en 1752 una tormenta arrojó al Palatine contra las rocas de Block Island, cerca de Rhode Island, y sus restos fueron incendiados por los pescadores; una pasajera quedó atrapada y se quemó viva. Desde entonces, el espectro del barco en llamas ha sido visto en innumerables ocasiones.

Porthcurno Cove, en Cornualles (Inglaterra), escenario de las apariciones de un conocido buque fantasma, el Goblin, negro y con velas de cruz.
Es difícil descartar las pruebas de que algo -se le llama «la luz del Palatine»- ha sido visto con regularidad cerca de la costa. Pero una investigación cuidadosa revela que ningún barco de esas características naufragó jamás en Block Island. Sin embargo, también se descubrió que 14 años antes, en 1738, el Princess Augusta, que llevaba 350 refugiados del Alto y el Bajo Palatinado, en Alemania, sí naufragó en la costa norte de Block Island en circunstancias similares a las que se atribuían al Palatine; no cabe duda de que éste fue el origen de la leyenda. Sólo un elemento del destino del Princess Augusta difiere de la leyenda del Palatine: el Princess Augusta se hundió, y no fue incendiado. De modo que si el espectro que se ve con tanta frecuencia cerca de allí es el espectro del Princess Augusta, ¿por qué el buque fantasma aparece en llamas?
Otro barco fantasma bastante conocido es el Goblin, negro y con velas de cruz, del que se dice que es visto con frecuencia por los habitantes de Porthcurno Cove, cerca de St. Leven, en Cornualles (Inglaterra). Este espectro es característico porque se le ve dirigirse a la costa; después de desliza sobre tierra firme, y finalmente desaparece.
¿Qué son, entonces, esos buques fantasma, esos espectros del mar?. Se les puede aplicar las mismas preguntas, especulaciones y teorías que se refieren a los fantasmas en general. Pero el Holandés Errante se distingue de las historias folklóricas y de fantasmas habituales: ha sido visto muchas, muchísimas veces. Si el barco no existe, ¿qué fue entonces lo que vieron los príncipes a bordo del Inconstant? Dado que la aparición del Holandés Errante y de su barco parece predecir sólo muertes o desastres, quizá lo más razonable sea no buscar la respuesta con demasiado empeño.

domingo, 15 de junio de 2014

Mujeres piratas 1° parte, por que ellas tambien saqueaban desde antes.

Por que su servidor esta de buen humor hoy le dedicaremos este post a las mujeres piratas que asolaron los siete mares a lo largo de la historia, con ustedes estas pícaras mozuelas.


Anne Bonny, junto con Mary Read, fueron las dos mujeres piratas más famosas del siglo XVIII, aunque no fueron las únicas de la historia. Había también la irlandesa Grace O’Malley, llamada “Graine Mhaol” debido a su pelo corto; Ching Shih, la reina de los piratas chinos que tomó el control de la enorme flota pirata de su último marido cuando lo mataron en un tifón en 1807; Charlotte De Berry de Inglaterra; Fanny Campbell de Massachusetts; y la despiadada Ann Mills.

Anne Bonny

Los orígenes de Anne

Anne Cormac nació en County Cork, en 1698, como hija ilegítima de un importante abogado irlandés, William Cormac y de la criada de la familia, Mary Brennan. Después del escándalo, sus padres marcharon a Charleston donde su padre ejerció como abogado y se convirtió en un rico comerciante.

Anne era una niña con mucho temperamento que montaba a caballo y usaba las pistolas mejor que muchos muchachos de su edad. El genio de Anne era bien conocido y se cuenta que cuando era una adolescente apuñaló a una criada inglesa de la plantación con un cuchillo de carnicero.
Aburrida de la vida tranquila en la plantación de su padre, Anne buscó nuevas aventuras y se enamoró de un antiguo pirata llamado James Bonny. Se casó con él y adoptó así el nombre de Anne Bonny. Al parecer, James había planeado robar la plantación de Guillermo Cormac a través del matrimonio con su hija, pero el padre de Anne lo descubrió y la desheredó. La leyenda cuenta que como venganza, Anne quemó la plantación de su padre, aunque este hecho no consta en ningún documento de la época.

Una nueva vida como pirata

Anne Bonny, Mary Read y "Calico" Jack Rackam.
James Bonny se llevó a Anne a las Bahamas, a New Providence (actualmente Nassau), donde se convirtió en el informador del gobernador Woodes Rogers en su lucha contra los piratas. Al poco tiempo, Anne le abandonó por John “Calico Jack” Rackham, un antiguo pirata que había obtenido un perdón real. Jack le compraba regalos y le instó a abandonar a su marido por él. Parece ser que Calico ofreció dinero a James Bonny para comprar la libertad de Anne, pero James recurrió al gobernador para retenerla. Entonces Anne y Jack decidieron huir y volver a la piratería.
Cuando Anne se quedó embarazada, Calico Jack la llevó a Cuba y la dejó en compañía de unos amigos para dar a luz a su hijo. Anne esperaba tener una niña que la ayudara a establecerse en tierra, pero el bebé nació dos meses antes de lo previsto y murió al cabo de una hora de nacer. Anne estaba destrozada por la pérdida de su hija cuando Jack la fue a buscar y se la llevó a New Providence para que se recuperara.

Su encuentro con Mary Read


Mary Read.
Anne vestía ropas masculinas, era experta en el manejo de las pistolas y del machete y era considerada tan peligrosa como cualquier hombre pirata. Jack acogía a marineros de barcos capturados como tripulación forzosa para sus barcos. Un joven marinero capturado llamado Mark Read resultó ser una joven inglesa cuyo nombre era Mary Read. Rackhan permitió a Mary continuar con su disfraz y unirse al grupo. Ambas se hicieron muy famosas por sus múltiples hazañas en el mar y por demostrar más valor que muchos hombres, la cual cosa se demostró en su última batalla.
En octubre de 1720, la recompensa por sus cabezas era bastante elevada. El gobernador de Jamaica se enteró de la presencia de Calico y envió un barco armado para capturar al capitán y a la tripulación. La nave de Calico, llamada “Revenge” (Venganza), fue cogida por sorpresa y solamente Anne y Mary lucharon en cubierta mientras los demás piratas se emborrachaban en sus camarotes.

Salvadas por su embarazo

Anne y Mary Read también fueron capturadas pero confesaron ser mujeres ante el tribunal y abogaron por ser juzgadas separadamente de los hombres. Tanto Anne como Mary conocían la ley inglesa que prohibía colgar a una mujer embarazada y por eso hicieron llamar a un doctor que confirmó que ambas eran mujeres y que estaban embarazadas de unos seis meses. Entonces el tribunal ordenó que serían juzgadas por separado después de que dieran a luz, pero igualmente fueron condenadas a la horca.
Mary Read escapó de la horca al morir de una fiebre mientras estaba en la cárcel. Anne, sin embargo, recibió varios aplazamientos de su ejecución hasta que misteriosamente desapareció de los expedientes oficiales. Hay diferentes teorías sobre su supuesto final. Se cree que su padre, que tenía contactos en la isla, perdonó a su hija y la rescató para traerla de nuevo a Carolinas, donde le consiguió un nombre nuevo y una nueva vida a sus 20 años. Pero hay otras teorías que afirman que volvió con su marido, o incluso existe el mito de que se hizo monja.

Grace O’Malley


Grace O'Malley
Gráinne Ní Mháille (1530 – 1603), también conocida como Granuaile o Gráinne Mhaol, conocida en inglés como Grace O’Malley, es una figura importante del folkrore irlandés. O’Malley es a veces conocida como “La Reina del Mar de Connaught”. Grace controlaba gran parte de la costa oeste de Irlanda, basándose en la piratería y el comercio para hacer sus fortunas. El poder y la fama llegó a ser tan grande, que se reunió finalmente con Isabel de Inglaterra, en una de las reuniones con más historia del siglo 16.
Hija de una marina mercante de éxito, Grace O’Malley se cree que nació alrededor de 1530. Su padre era el influyente presidente del clan O’Malley, y Grace se cree que han tenido algún tipo de educación formal. En alrededor de 16, la familia Grace entró en ella en un matrimonio político con el clan poderoso O’Flaherty, que dio lugar a tres niños. La gracia es que se cree fue muy carismático y popular, y después de la muerte de su marido, muchos miembros del clan O’Flaherty eligió a abandonar sus hogares ancestrales y unirse a ella en su castillo en la isla Clare. Sin embargo, fue despojado de algunas de sus propiedades que le corresponde por sus rivales, un error que no permitía a pasar una segunda vez.
O’Malley fue un gobernante natural, y decidió ampliar sus participaciones por casarse por segunda vez. Después del primer año de matrimonio terminó, Grace se divorció de su marido y logró tormenta y se aferran a la importancia estratégica Rockfleet Castillo, que había pertenecido a su marido. Grace O’Malley se cree que han tenido al menos un hijo de este breve matrimonio, y puede haber tenido otros fuera del matrimonio. Método más rentable de la mujer poderosa de ingresos se basa en una política similar a la de los territorios controlados Inglés. Grace empleado docenas de buques al impuesto sobre un buque se encuentra en sus aguas territoriales.
El impuesto de recogida de los buques se les dio órdenes para obtener el dinero por cualquier medio, incluida la violencia extrema. Debido a su conocimiento superior de la costa irlandesa, los buques de Grace fácilmente podía escapar cualquier acción de venganza. Una leyenda famosa sobre Grace O’Malley ocurrido durante su matrimonio con Donal O’Flaherty. Donal se cree que ha sido muy arrogante, de haber tomado un castillo del Clan de Joyce y se jactó mucho sobre ella. El sulky Joyce llamado Castillo de la fortaleza de gallo, pero el nombre fue cambiado después de la muerte de Donal. Cuando el clan Joyce intentó hacerse con el castillo de nuevo de la Gracia, que fueron severamente golpeados, ya que había subestimado sus habilidades. Posteriormente, el castillo fue renombrado a nivel local el castillo de Gallina. Durante el gobierno de Grace, el dominio de Inglés en Irlanda se convirtió cada vez más generalizado y el gobierno Inglés no estaba satisfecho con hazañas O’Malley. En 1593, tres de los familiares de Grace fueron capturados por los británicos, y Gracia aprovechó la oportunidad peligroso de ir a Inglaterra para reunirse con la reina sobre su liberación. Lo conocido, la reunión tuvo lugar en América, como Grace O’Malley no hablan Inglés y Elizabeth no habló Gaelic. Muchas historias y las canciones se han escrito sobre la larga conversación entre las dos mujeres, una que gobernó en nombre y la otra, que gobernó simplemente por la fuerza. Aunque no hay transcripciones de las conversaciones existen, Isabel ordenó la liberación de los familiares de Grace y realizó varias ofertas de otros con ella.
A pesar de la firma de acuerdos con Elizabeth a cesar toda actividad pirata contra el Inglés, Grace O’Malley rompió sus promesas sobre la educación que Isabel no se pegaba a su algunos de sus negocios. Se cree que han muerto en 1603, el mismo año que su contemporáneo británico. Grace O’Malley es una figura legendaria en Irlanda hoy en día, y el tema de muchas baladas, canciones y cuentos. Su coraje y habilidades han sido traducidos a personajes de libros, programas de televisión y un largometraje rumores.
Es todo por ahora camaradas, al rato volvemos con mas chicas de armas tomar, a revoir!

World Of Warcraft, WoW Hand Armor